Este Proyecto oferta compañía a las personas mayores, tanto en su aspecto físico como psíquico; si la interacción propiamente física es importante, desde Cruz Roja se quiere resaltar la necesidad de dar un contenido terapéutico a la intervención.

De esta forma el apoyo se podrá plantear en su vertiente física (apoyo para desplazarse y deambular), pero sobre todo en la psicológica. Esto es: escucha activa, empatía; buscando siempre incitar, motivar y mejorar la situación del acompañado o acompañada.

El proyecto cuenta con la participación del voluntariado, personas formadas y sensibilizadas acerca de la problemática que presenta el colectivo de Personas Mayores. Un número importante de estos/as voluntarios/as son jóvenes, convirtiéndose de este modo en protagonistas de una relación intergeneracional con los destinatarios. Se pretende conseguir de esta forma que, además de la atención al colectivo, las personas jóvenes que participan como voluntarios/as asuman una actitud activa ante el problema de soledad que muchas personas sufren en la sociedad actual; encontrando desde su compromiso libremente adquirido, un esfuerzo altruista y una finalidad de ayudar a los demás, características fundamentales del voluntariado.

La acción se dirige a personas en situación de soledad; en este sentido, es importante tener en cuenta que el sentimiento de soledad es muy subjetivo, pudiendo en numerosas ocasiones, ser mayor la soledad sentida que la percibida desde el exterior. Siendo esto así, y en consecuencia con los principios fundamentales de actuación de Cruz Roja, tendrán especial prioridad aquellas personas más vulnerables, es decir: las que no puedan resolver el problema por sus propios medios.

 

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