Las demandas cognitivas y/o emocionales de la actividad realizada en dichos recursos es percibida como adecuada por el 60,6% de la muestra frente a 39,4% que se ve en riesgo muy elevado.

En el caso de personal técnico y de administración, el 65,7% siente el deber de cumplir con las expectativas de cubrir las necesidades de las personas con las que intervienen, lo que siempre o a menudo les supone estar en exposición a situaciones de afectación emocional.