La pobreza energética, una realidad al alza

  • El 88% de las personas atendidas por Cruz Roja no entiende la factura de la luz.

  • En Euskadi, gracias al apoyo y financiación del Gobierno Vasco, Cruz Roja ha atendido a 1.019 familias en el primer semestre del año.

1 de julio de 2022. Entre un 9,6 y un 16% de los hogares españoles se encuentran en situación de pobreza energética (MITECO, diciembre 2020), lo supone un aumento del 22% con respecto al año anterior. La escala de precios de los suministros energéticos que estamos viviendo desde la mitad del 2021 y su crecimiento desde la escalada del conflicto en Ucrania hacen prever a Cruz Roja un posible incremento de pobreza energética en los hogares, si bien, desde la Organización se lleva años apoyando a las familias que sufren esta situación a través de un proceso que incluye asesoramiento, talleres, entregas de kits de eficiencia energética y rehabilitaciones energéticas u otras actuaciones en las viviendas.

Aun así, el dato estatal es muy superior entre la población atendida por Cruz Roja: hasta un 75% de las familias vulnerables afirman no poder mantener la temperatura adecuada en su vivienda, especialmente en invierno: un 23% de estas familias aseguran no disponer de calefacción frente al 10% que fija el IDEA entre el conjunto de la población nacional. La zona climática con un mayor número de familias que afirman no poder mantener su vivienda a una temperatura adecuada en verano y/o en invierno es la Atlántica, o lo que es lo mismo, Galicia, Asturias, Cantabria y País Vasco (82%), seguida por la Continental (76%) y por último la Mediterránea (72%). A nivel nacional, los últimos indicadores publicados correspondientes al año 2020 revelan que el 10,9% de la población no es capaz de mantener la temperatura adecuada en su hogar en invierno. Lógicamente, al tratarse de familias vulnerables, en la muestra de hogares atendidos por Cruz Roja este porcentaje es muy superior.

En cuanto al consumo eléctrico medio de las familias a lo largo del 2021 se ha situado en torno al 11% por debajo de la media nacional; y esto se produce a pesar de contar con viviendas y equipamientos menos eficientes, por lo que puede deducirse que las familias atendidas no alcanzan el grado de confort necesario y no disponen del mismo número de electrodomésticos que la media nacional.

Cruz Roja, además, constata la necesidad de formación y capacitación en materia energética, tanto para el ahorro y eficiencia en su consumo, como para comprender la propia factura de la luz, ya que el 88% de sus usuarios y usuarias aseguran no entenderla.

El ahorro potencial medio por familia atendida por Cruz Roja detectado es de 178 euros al año, correspondiente a un 24% de su factura; esta cifra, especialmente, se debe al alto número de familias con derecho al bono social que no lo están percibiendo, que alcanza el 69%, o a contratos no optimizados (17%). La automatización en la concesión del bono social por criterios de renta, reivindicación de muchas entidades sociales, acabaría en parte con esta situación.

El estudio de Cruz Roja también revela que el 40% de los hogares tienen un frigorífico en mal estado, y un 78% de las viviendas no cuentan con iluminación LED. Ambos factores, por ser tecnologías obsoletas y en mal estado, repercuten directamente en el consumo de las familias. A estas vulnerabilidades también se les suman las humedades en las viviendas, filtraciones de aire en puertas y ventanas o la falta de agua caliente.

La entrega de material en los kits de eficiencia energética por parte de Cruz Roja y la sustitución de electrodomésticos tiene como objetivo la reducción del consumo y/o la mejora del confort. A nivel estatal, se ha estimado que la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero que se derivan de estas actuaciones, roza las 999 Toneladas de CO2, equivalente a las emisiones absorbidas por 5.200 árboles en 25 años.

En Euskadi, según los últimos datos del Deustobarómetro[1], un 42,5% de la población ha reducido los gastos en calefacción y electricidad como consecuencia de su situación económica. Para paliar las situaciones más graves de pobreza energética, desde Cruz Roja y gracias al apoyo y financiación del Gobierno Vasco, han ayudado a 1.019 familias en lo que llevamos de año (231 en Álava, 553 en Bizkaia y 235 en Gipuzkoa) en los pagos de suministros básicos del hogar. En este ámbito, se ha producido un incremento del coste promedio de las ayudas para el plago de suministros, principalmente de gas y luz.

Además, la organización desarrolla diferentes acciones de apoyo a las familias vulnerables, que van desde la atención a necesidades básicas urgentes, la entrega de kits de eficiencia energética y la participación en talleres de ahorro doméstico. En el primer semestre de 2022, se han entregado 289 kits de eficiencia energética y 366 familias se han formado en talleres de ahorro doméstico.

[1] https://barometrosocial.deusto.es/

Recursos audiovisuales: https://bit.ly/3tPymup

Nota de prensa | Prentsa Oharra [pdf]

Anexo