Cruz Roja resalta la importancia de visibilizar aportaciones de las personas mayores en el Día Internacional de las Personas de Edad

  • Cruz Roja atiende anualmente a más de 255.000 personas mayores en su conjunto de proyectos, gracias a las más de 30.000 personas voluntarias
  • La invisibilización de las aportaciones de las personas mayores a la sociedad supone una vulneración de sus derechos
  • 1 de octubre, Día Internacional de las Personas de Edad 

1 de octubre de 2021. En el Día Internacional de las Personas de Edad, Cruz Roja quiere cambiar la visión negativa de la vejez resaltando las valiosas aportaciones de las personas mayores a la sociedad. Así, ha creado la campaña #MuchoQueAportar, a través de la cual personas mayores vinculadas a la organización, como personas usuarias de los proyectos o personas voluntarias, comparten experiencias vitales que enfocan el envejecimiento como una etapa positiva en la que seguir disfrutando y compartiendo sabiduría.

La visión negativa de la vejez se refleja en la sociedad de muchas maneras; es habitual encontrar comportamientos y actitudes cotidianos que atacan los derechos de las personas mayores, en muchas ocasiones inconscientes o involuntarios, pero provocados y justificados por estereotipos, mitos y prejuicios asociados a la vejez. Existe, además, una escasa presencia de hombres, y especialmente mujeres, mayores en los organismos o foros de decisión y responsabilidad, invisibilizando y privando a las comunidades de las aportaciones de las personas mayores a la sociedad. Y es algo que afecta también de forma individual, de manera que muchas personas se oponen incluso a desarrollar actitudes que favorezcan el envejecimiento activo por resistencia a sentirse parte de una franja poblacional con una imagen social que no quieren compartir.

En base a estos problemas, Cruz Roja ha asumido los retos de sensibilizar a la población sobre la realidad de las personas mayores, la vejez y el proceso de envejecimiento para promover el buen trato como antítesis del maltrato por causa de edad, y como promoción de las capacidades y aportaciones de las personas mayores, y de empoderar a las mujeres y hombres mayores como motores necesarios de su propio cambio personal y del cambio colec­tivo necesario. Así, en su día a día atiende a más de 255.000 personas mayores en el conjunto de proyectos que trabaja con este colectivo, gracias a las más de 30.000 personas voluntarias que forman parte de los mismos.

“Nosotros hemos analizado interna y externamente los problemas de las personas mayores, y se ha decidido actuar sobre aquellos que se centran en el ámbito domiciliario e impiden que se mantengan en su entorno”, señala Joaquín Pérez, responsable del programa ‘Personas mayores’ de Cruz Roja. Entre las barreras que se encuentran habitualmente para ello, “el deterioro físico, el deterioro cognitivo, la soledad o la seguridad, son problemas cotidianos que les obligan a abandonar su domicilio, algo que queremos evitar desde Cruz Roja”.

El objetivo de los proyectos encaminados a la participación de personas mayores de Cruz Roja es fortalecer sus capacidades y dotarles de todas las herramientas necesarias para mantener su autonomía y bienestar; para ello cuenta con programas como ‘Red social para personas mayores: enrédate’, ‘Atención a personas cuidadoras’, ‘Buen trato: Promoción del trato adecuado y protección frente al maltrato’, ‘Ayuda a domicilio complementaria’, ‘Atención a personas con funciones cognitivas deterioradas’, ‘Promoción del envejecimiento saludable: salud constante’, o la ‘Teleasistencia’, dirigidos a paliar el sentimiento de soledad, a intervenir y empoderar a las personas mayores frente a situaciones de maltrato, y a promover la incorporación de hábitos saludables. “Buscan fortalecer las capacidades de las personas mayores para no caer en situaciones problemáticas, y ayudan a la prevención de la soledad, el cuidado de la salud o la seguridad, e incluso la atención a las personas cuidadoras”, destaca Pérez.

Cabe destacar que entre las competencias que se refuerzan están las propias redes sociales “y no nos referimos sólo a las digitales, que también se refuerzan, sino a que la gente de los barrios se encuentre y se relacione”.

 

Servicios como la ‘Teleasistencia’ contribuyen a mantener la sensación de seguridad de una persona que vive sola, “sólo con pulsar un botón sabe que va a recibir la ayuda, y si lo necesita, también puede llamarnos simplemente para conversar”.

El incremento de la esperanza de vida provoca que cada vez haya más personas mayores en la sociedad, y por tanto, sea más necesario asegurar unas condiciones de vida óptimas que les permitan mantener una rutina saludable y un estilo de vida independiente, en el que el papel del voluntariado es fundamental. Por ello, es imprescindible lograr el empoderamiento de las mujeres y hombres mayores, pero también impulsar la participación y cooperación ciudadana para crear una sociedad integradora y solidaria, y que luche contra todas las formas de discriminación y estigmatización dirigidas hacia las personas mayores.

#MuchoQueAportar

La campaña de Cruz Roja #MuchoQueAportar se basa en las reflexiones personales, que personas mayores de 65 años, vinculadas a la organización como personas usuarias de los proyectos o personas voluntarias, han querido compartir para mejorar su calidad de vida, y poner a disposición del resto de personas para que adopten nuevos hábitos y actitudes que para ellos y ellas han sido importantes, y podrían aplicar a su día a día. Precisamente, 2.879 personas mayores de 65 años también han hecho voluntariado en Cruz Roja durante este año.

“Hay que pensar en el estado que el estado de uno mismo no es siempre el mismo, pero si mantenemos una vida activa, no sedentaria y una dieta saludable y variada, siempre nos beneficiará”, señala Araceli, de 75 años y residente en León; “Lee, escucha la radio, revisa fotos, haz mentalmente cálculos y mantén vivos tus recuerdos”, recomienda Antonio, de 89 años y de A Coruña; “Lo más importante que he aprendido a lo largo de mi vida es a quererme a mí misma y valorarme”, destaca María, cordobesa de 75 años; “Ser activo en la vida de tu entorno te enriquece y amplía tus conocimientos personales”, apunta Francisco, que con 81 años reside en Cáceres; “Infórmate y lee mucho para tener tu propia opinión”, recomienda Julia, de 86 años, y de Madrid.