La infantilización, la restricción de derechos o la falta de respeto a su autonomía, libertad o capacidades son algunos de los ejemplos más comunes de trato inadecuado que se cometen hacia las personas mayores.

La organización puso en marcha en 2019 junto a Emakunde y Murgibe el proyecto ‘Sare Morea’, con el objetivo de identificar, prevenir y contribuir a eliminar la violencia contra las mujeres mayores en Euskadi.

15 de junio, Día Mundial de la Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez

Vitoria-Gasteiz, 15 de junio de 2021. El maltrato de las personas mayores es una problemática social que afecta la salud y los derechos humanos de millones de personas mayores en todo el mundo. Se trata por tanto de un asunto que merece la atención y respuesta de toda la sociedad, comenzando por el ámbito más cercano de este sector de la población, para promover una convivencia en la que no exista este tipo de violencia.

Así lo atestigua la OMS cuando indica que en torno a 1 de cada 6 personas mayores en el mundo sufren algún tipo de maltrato provocado o directamente asociado a su edad.

Además, la crisis sanitaria, social y económica desembocada a raíz del COVID-19, ha provocado graves alteraciones en nuestra vida y nuestro modelo de convivencia. Muchas situaciones de maltrato se han agravado y en este momento hay más personas mayores en situación de riesgo para sufrir una situación de abuso, negligencia o maltrato que antes.

Los malos tratos a las personas mayores, son, por tanto, un problema de primera magnitud en nuestra sociedad. Podemos definir el maltrato a las personas mayores como “cualquier acción voluntariamente realizada (es decir, no accidental), que pueda causar o cause daño a una persona mayor; o cualquier omisión que prive a un anciano de la atención necesaria para su bienestar, así como cualquier violación de sus derechos”, es decir, no hablamos solo de una agresión física, ni de un incidente ‘doméstico’ aislado. Hablamos de un fenómeno social que va desde las agresiones más lesivas llevadas a cabo por familiares en el domicilio, a las negligencias y omisiones que las personas mayores pueden sufrir por parte de profesionales, el abandono o la autonegligencia o la imagen peyorativa que socialmente se ofrece en ocasiones de las personas mayores.

La infantilización, la restricción de derechos o la falta de respeto a su autonomía, libertad o capacidades son algunos de los ejemplos más comunes de trato inadecuado que se cometen hacia las personas mayores.

Trabajar para identificar, prevenir y contribuir a eliminar la violencia, especialmente contra niños y niñas, mayores y mujeres es uno de los compromisos asumidos por Cruz Roja. Por ello, Cruz Roja puso en marcha hace cuatro años el proyecto, ‘Buen Trato a las Personas Mayores: Promoción del trato adecuado y protección frente al maltrato’, para atender a aquellas personas mayores que sufrieron o estaban en especial riesgo de sufrir algún tipo de maltrato.

Como complemento a las acciones que la organización lleva a cabo en Euskadi, en 2019 puso en marcha junto a Emakunde y a la consultoría de Igualdad Murgibe el proyecto ‘Sare Morea’, con el objetivo de impartir sesiones de sensibilización a las personas mayores, profesionales y voluntariado para identificar las diferentes violencias contra las mujeres mayores y conocer su alcance.

Como parte de este proyecto frente al maltrato, Cruz Roja cuenta además con la campaña ‘Aunque no lo sepas, también es maltrato’, con el objetivo de promover un marco positivo de convivencia con las personas mayores.

Esta iniciativa pretende incidir fundamentalmente en el entorno en el que se desenvuelven con frecuencia las personas mayores tales como su familia, centros sociosanitarios, centros residenciales, instituciones, etc.

La campaña visibiliza comportamientos, situaciones y mensajes que se tienen a menudo con las personas mayores que, muchas veces de forma inconsciente o involuntaria, atentan contra su dignidad y derechos, ejemplos como la infantilización; la sobreprotección, la reducción de su autonomía el abandono, la soledad o esa imagen peyorativa del envejecimiento y la vejez que en ocasiones se transmite al público.

Por otra parte, Cruz Roja es consciente de la importancia de las alianzas para poder prevenir, detectar y actuar ante una situación de maltrato. Por ello, desde 2017 mantiene un acuerdo de colaboración con la Ertzaintza con la finalidad de mejorar la coordinación y cooperación en la protección y defensa de los derechos y libertades de las personas mayores.